Una voz clama desde las montañas,
una fuerza sobrehumana tira de mí.
Un vínculo eterno a mi espalda,
un amor que muere por tí.
Una ola me trajo tu aroma,
un urogallo me trajo tu voz.
El asturcón que en tus montes asoma
siento más que nunca correr por mi interior.
El orballo en tus bosques de carbayos,
la arena de tus playas en mis pies,
cobijado en tus fronteras muchos años.
Y si algún día preguntan, ¿que diré?
Miraré a los ojos, en su hombro mi brazo:
Asturias, paraíso terrenal, ¿o no lo ves?

soy asturiana y me ha encantadooooooooooo!!!!
ResponderEliminarotras entradas de tu blog también, pero esta en especial! sigue escribiendo, me gusta tu blog!