Copyleft Creative Commons

Licencia Creative Commons
Diario en el desierto por Geni Rico se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

viernes, 7 de agosto de 2009

Fragmento

Caminaba cabizbajo por la treinta y cuatro, sin rumbo. No necesitaba ir a ningún sitio. No llegaba tarde, pero caminaba rápido. Sin destino, sólo hacia donde soplase el viento. Se sentía como una hoja mecida por la brisa del océano, más por su caminar errante que por su sensación de libertad.

Apenas pasaba media hora del mediodía, y la calle era un hervidero de hormigas frenéticas, pululando de aquí para allá a un ritmo vertiginoso. Nadie se paraba a hablar con nadie. Nadie saludaba a nadie. Nadie miraba a nadie.

Nadie…

Caminaba cabizbajo. Solo. Rodeado de una multitud de personas. Solo. Sin nadie que le dirigiese la mirada. Sin nadie que le dirigiese la palabra. Sin nadie a quien agarrar de la mano, sin nadie con quien caminar.

Levantó la vista. Algunos hablaban por el móvil, para concertar algún tipo de cita. Otros, escuchaban música para entretenerse. Otros más allá caminaban mirando al frente, como un radar apuntando la dirección a la que debía dirigirse el cuerpo.

No os engañéis.

No estás concertando una cita, estás escapando de tu soledad.

No estás escuchando música por que te gusta, si no para crear un micromundo dentro de tu cráneo.

No buscas tu destino con la mirada, te absorbes en tus pensamientos.

¿Por qué?

Porque vosotros, al igual que yo, también os sentís solitarios granos de arena en un desierto. Porque no podéis aguantar estar tan solos aun estando rodeados de vuestros semejantes. Porque en vuestra soledad sois incapaces de interrelacionar con vuestro vecino de asiento en el bus, y preferís ocupar el sitio solitario. Porque a lo mejor ese completo desconocido os habla, y dejáis de estar solos.

¿La diferencia?

La diferencia es que vosotros tenéis que evadiros de la soledad. Yo tengo los cojones de cargar con ella.

Bueno, eso… Y además que mi MP3 se ha quedado sin pilas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario